La puna de Salta 2006
 
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La puna salteña

9 al 16 de Septiembre de 2006

Esta excursión, que decidimos hace casi un año y es la zona particular de caza de La Boa, adoleció de graves dificultades logísticas, pero fue toda una experiencia porque por primera vez se sumó al Comando el amigo conocido por el alias de "La Cobra". Representó llegar al lugar mas al norte de nuestras expediciones del hemisferio Sur y conseguimos batir el record de altura (5003 m).

sábado 9/09/06.

  • El día 8 salimos en ómnibus los 5 integrantes del Comando cada uno desde su ciudad de origen (2 de Mendoza y 3 de Capital Federal), el viaje fue bastante largo pues recorrimos casi 1300kms (17hs aproximadamente). Debido que en este viaje decidimos cambiar la forma de viajar pues lo hicimos en ómnibus, los mendocinos tuvieron que armar la logística llevando 2 grandes cajas de más de 70 Kg. cada una, que fueron todo un problema a la hora de despacharla en el ómnibus. Cuando los mendocinos llegaron a la ciudad de Salta (día 9 a las 13hs) los 3 “porteños” ya habían alquilado la camioneta (una Toyota modelo ’95 que dejaba bastante que desear), después de acomodar toda la logística en la camioneta (mientras comíamos unas ricas empanadas salteñas con cerveza negra marca Salta) pusimos proa hacia la montaña. Hay que hacer notar que desde el primer día que llegamos a esta bella provincia les hicimos honor a la fama que tienen las empanadas de esta región como así también a la cerveza (negra) local pues todos los días tanto en el almuerzo como en la cena realizábamos “control de calidad” en todos los sitios donde podíamos. De esta forma acabábamos con las existencias y así podía reconstruirse nuestro viaje, por la estela que dejábamos.

  • A las 3 de la tarde, salimos hacia San Antonio de los Cobres, la idea era intentar llegar a este pueblo para hacer noche y ver la posibilidad de comer un asadito, pero al parar en un pueblo llamado Alfarcito para comprar pan nos dimos cuenta de que la Cólera (simpático nombre que le pusimos a la Toyota) tenia una cubierta en llanta. Después de varios minutos de trabajo por parte de La Boa y La Cobra quedó la camioneta lista para continuar, de todos modos decidimos hacer noche en ese pueblo pues todavía faltaban muchos kilómetros para San Antonio, no conocíamos el camino y además de eso había algo mucho mas importante, ¡teníamos hambre!.

  • Acampamos cerca de una pequeña capilla y disfrutamos de un exquisito asado (compuesto por ñascha, chori, tapa de asado y entraña) que tuvo que cocinar el Gallego, pues meses atrás había perdido una apuesta con La Boa debido a que aseguraba que la selección española iba a quedar mejor ubicada que la argentina en el mundial de fútbol de Alemania (¡estos gallegos son siempre igual!, empiezan con toda la furia y después se pinchan en la mitad de los mundiales), tomamos unos vinitos, abrimos "vinagre" para ensaladas y disfrutamos de un exquisito jamón ibérico (bah, en realidad el que disfrutó fue La Cobra pues se comió todo el jamón y apenas nos dejo algo ¡como para olerlo!).

  • En teoría la noche terminaba como siempre, panza llena regada con buen alcohol y a dormir, la sorpresa mayor ocurrió a la madrugada, resulta que el Rengo se levanto a “regar las plantas” y al invitar a La Boa para que lo acompañara como ya era un ritual en estos casos “para disfrutar de las estrellas” mientras evacuábamos el mismo (La Boa) le dijo que no (extraño!), cuando El Rengo volvió a la carpa La Boa se estaba levantando para “ir al baño” y no recordaba la invitación del Rengo (nuevamente extraño!), la cuestión fue que después de escuchar a La Boa decir (ya fuera de la carpa) “…estoy mareado…” se escucho un ruido tremendo con un grito de dolor espantoso que nos despertó a todos, muy preocupados y algo asustados escuchamos decir también (todo esto en la oscuridad mas absoluta)

“¡¡…le están pegando a Erik…!!”

Lo primero que se nos ocurrió fue pensar que algún animal atropello la carpa de La Cobra y el Gallego, después de varios minutos de confusión nos dimos cuenta que la Boa se había caído encima de la carpa con tan mala suerte que su rodilla “aterrizo” sobre la cabeza (que no es pequeña) del Gallego con una fuerza impresionante.

  • Después del susto La Boa nos juro que no lo hizo queriendo, no recordaba lo que le pasó (aparentemente se desmayó), por supuesto que nadie le creyó, el accidente fue producto de risas durante mas de una hora por parte de los integrantes de la carpa que integraban La Boa, El Rengo y el Difunto.(Jiiiiiii,ji,ji,jiiiiiiii,ji,ji,jiiiiii,ji,ji........)

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  CONTINÚA

 

 

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Este sitio se actualizó por última vez el 01 de noviembre de 2006

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